dimecres, d’abril 21, 2010

Sobre la impunitat dels crims del franquisme.



"El que hem de fer els catalans lliures és no callar mai; el nostre silenci és la seva victòria !".Q.V




El Dictador condecorat amb la "Orden Suprema de Cristo Rey" (1954)

Clergat catòlic condecorat per la Dictadura militar



La transició no va estar res modèlic i exemplar, com ens han volgut vendre. Va ser un pacte entre els criminals franquistes i la monarquia ilegítima, per una banda, i els polítics d'esquerres i pressumptament demòcrates, per l'altre: "nosaltres no responem dels nostres delictes i vosaltres podreu tocar poder i diners".

Franco va reeixir en el seu cop d'estat gràcies a la superioritat inmensa de l'ajuda militar nazi i per la cobertura "moral" de l'església catòlica i del màxim representant de Déu a la terra que, casualment, viu a Roma. Disposant de mitjans molt superiors, constatar que el general era bastant inepte -en contra del que diu la propaganda feixista- i va fer allargar la guerra, per la seva incompetència, tres llargs anys, amb la desorbitada balança de morts i misèria que tots sabem.



"Vergonya, cavallers, vergonya !"


Discurs pronunciat pel Papa Pius XII felicitant-se de la victòria dels militars sublevats:

Pope Pius XII

Con inmenso gozo nos dirigimos a vosotros, hijos queridísimos de la católica España, para expresaros nuestra paternal congratulación por la paz y la victoria con que Dios ha dignado coronar el heroísmo cristiano de vuestra fe y caridad probadas en tantos y generosos sufrimientos.

Alegre y confiado esperaba nuestro predecesor de santa memoria esta paz providencial, fruto sin duda, de aquella fecunda bendición que en los albores mismos de la contienda enviaba a cuantos se habían propuesto la difícil y peligrosa tarea de defender y restaurar los derechos y el honor de Dios y de la Religión (...)

Los designios de la Providencia, amadísimos hijos, se han vuelto a manifestar, una vez más, sobre la heroica España, la nación elegida por Dios como principal instrumento de evangelización del nuevo mundo y como baluarte inexpugnable de la fe católica, la cual acaba de dar a los prosélitos del ateísmo materialista de nuestro siglo, la prueba más excelsa de que por encima de todo están los valores eternos de la Religión y el Espíritu (...)

En prenda de las copiosas gracias que os obtengan de la Virgen Inmaculada y el apóstol Santiago, patrono de España y de todos los grandes santos españoles, hacemos descender sobre vosotros, nuestros queridos hijos de la católica España, sobre el jefe del Estado y su ilustre gobierno, sobre el grande episcopado y su abnegado clero, sobre los heroicos combatientes y sobre todos los fieles, nuestra bendición apostólica.
(Podeu llegir el discurs sencer: aquí)


La Conferència Episcopal espanyola negarà la comunió als qui donin suport a la llei de l'avortament...cosa que no fa amb els més grans criminals i sanguinaris de la història

El general Franco, principal criminal de la història d'Espanya, rebent el cos de Crist
El Papa Pius XII amb el dictador genocida Adolf Hitler
El Papa Pius XII amb el dictador feixista Benito Mussolini
El cardenal Somalo amb el criminal argentí, general Videla
El Papa Joan Pau II amb el monstre assassí xilè, Augusto Pinochet.


Nens catalans vícitmes dels bombardejos de l'aviació hitleriana i mussoliniana al servei de la Cruzada Nacional-Católica del general Franco


Imatge de les conseqüències dels grans bombardejos que va patir la ciutat de Barcelona el març de 1938. Durant aquell mes va ser quan l´acarniçament de l´aviació franquista sobre la població civil de la ciutat, va arribar a punts de crueltat extrema. Els avions Italians cèdits per Mussolini a la causa de Franco, partien de l´Illa de Mallorca, controlada pels feixistes, creuaven la franja de mar fins arribar a la costa catalana en successives bandades. Aquesta estratègia de terror va començar l´any 1937 i es va allargar fins el final de la guerra al 1939. De dia o de nit, matinada o vesprada, les bombes queien sobre la gent innocent. Pilots Italians feixistes o Espanyols franquistes actuaven amb total impunitat, amb una actitut gens comparable amb l´aviació Republicana, que mai va bombardejar la població civil. Durant els dies de març del 1938, la ciutat de Barcelona es va convertir en un infern amb continues arribades d´estols criminals feixistes, que van provocar el caos i la mortandat entre els barcelonins indefensos.
Font: Ripollet memòria

Les víctimes inocents...

Víctima dels bombardejos de l'aviació nazi-franquista-catòlica sobre Lleida
Dones lleidetanes ploren els seus familiars morts

Els criminals i els seus complices...


Adolf Hitler i Francisco Franco Bahamonde "el carnicero del Ferrol"

El criminal gallec aclamat pels màxims representants de l'esglèsia catòlica, apostòlica i romana a España



La masacre nacional-catòlica de Badajoz.Religiosos, militars i civils franquistes s'entreguen a una orgia de sang i terror
Raul Calvo Trenado



"Yagüe ordenó el encierro de los prisioneros, la mayoría civiles, en el coso de la plaza de toros el día 14. En los tendidos se instalaron focos para iluminar la arena; en ese mismo tendido donde señoritos, falangistas, terratenientes, señoritas cristianas y devotas de la alta sociedad, monjas y frailes, entre ellos el citado padre Lomba, aguardaban impacientes la orgía de sangre que se avecinaba."

"Entre los más despiadados destacó un sargento moro de nombre Muley que se colocó un traje de torero encima del suyo y comenzó la “faena”: usaba la bayoneta como estoque contra los prisioneros y los mataba clavándoles el hierro en la cara y en el cuello. Mientras, la gente de ley y orden daba los olés y los correspondientes aplausos cuando los prisioneros eran banderilleados."


Els cadàvers de les víctimes de la barbarie nacional-catòlica eren transportats i amontehats al cementiri de Badajoz on eren cremats amb benzina

La toma de Badajoz por las tropas mandadas por Yagüe y los acontecimientos en el coso taurino de la ciudad es quizá el episodio más atroz de la Guerra Civil Española y sin embargo no es muy conocido. La terrible magnitud de los hechos hizo que los propios franquistas siempre hayan ocultado lo sucedido.
La ciudad tenías en aquella época unos 40.000 habitantes; en las dos provincias extremeñas, y en particular en las zonas latifundistas de la provincia de Badajoz, había triunfado el Frente Popular en las elecciones de Febrero de 1936.
Al estallar la guerra en julio, la ciudad de Cáceres y gran parte de su provincia caen pronto en manos de los rebeldes mientras que Badajoz permanece fiel a la República.

La toma de Badajoz

Mérida resistió hasta el 11, día en que la tomó Asensio y, a continuación, Tella cortó la carretera y la línea férrea Madrid-Badajoz. Los miembros del Comité de defensa de la ciudad, encabezados por la anarquista Anita López, fueron ejecutados. La mayoría de los niños, mujeres y ancianos, todos ellos desarmados, se refugiaron en las ruinas del Teatro Romano; cuando los moros entraron, decapitaron a casi todo el mundo y muchos cuerpos fueron colgados al sol. A las niñas las violaban y a continuación las mataron introduciéndoles la gumía o la bayoneta por la vagina y rajándolas[3].

Fosas comunes han sido encontradas en Don Benito, Llerena, Villanueva de la Serena, Herrera del Duque, Guareña, Jerez de Los Caballeros y Almendralejo[4].

En Zafra, era el propio cura del pueblo, Juan Galán Bermejo, el que señalaba a los que se debía ejecutar y declaró a Marcel Dany, periodista de la agencia Havas, que “todavía no hemos tenido tiempo de legislar cómo y de qué manera será exterminado el marxismo en España. Por esta razón todos los procedimientos de exterminio de esas ratas son buenos, y Dios en su inmenso poder y sabiduría los aplaude”. A semejante personaje, que siempre llevaba la pistola bajo la sotana, se le atribuyen 750 fusilamientos.

El 13 comenzó el asalto a Badajoz, defendido por 500 soldados y 3.000 milicianos inexpertos dirigidos por el coronel Ildefonso Puigdendolas frente a 3.000 sublevados. La ciudad cayó el 14 por la tarde. La aviación alemana e italiana bombardeó con los Junker 52 que despegaban de los aeródromos portugueses sin que los sitiados recibiesen ninguna ayuda de la aviación republicana.

El corresponsal de “Le Temps” escribe el día 15 que “Los milicianos sospechosos detenidos son inmediatamente ejecutados” y da la cifra de 1.200 asesinados. A este corresponsal declara Yagüe: “Ha sido una espléndida victoria. Antes de seguir adelante vamos a terminar la limpieza de Extremadura, ayudados por los falangistas”. Los milicianos capturados en el coro de la catedral fueron ejecutados ante el altar.

También fueron fusilados los republicanos comandante Alonso y los coroneles Pastor Palacios y Cantero. Puigdendolas logró huir con parte de sus hombres a Portugal pero serán entregados por el gobierno de este país; Puigdendolas conseguirá escapar y regresar a zona republicana[5].

Mario Neves relata en el “Diario de Lisboa”: “Acabo de ser testigo de auténticas escenas de desolación y horror de las que no me olvidaré mientras viva. Cerca de los establos todavía pueden verse muchos cuerpos yaciendo como resultado de la implacable justicia militar. En las avenidas principales, una no muy larga mirada como la que he echado esta mañana, muestra una larga hilera de cadáveres insepultos tirados allí, los legionarios extranjeros y las tropas moras que están encargados de las ejecuciones quieren que los cuerpos en las calles para que sirvan de ejemplo, consiguiendo el efecto deseado”.


Entre los falangistas que protagonizaron la cacería de seres humanos destacan Mariano Ramallo[6]; el padre Lomba, encargado de realizar las listas de los que había que ejecutar; Arcadio Carrasco, que con el tiempo sería nombrado Marqués de la Paz (!) y presidente del Sindicato Vertical; y Jorge Pinto, terrateniente de Olivenza, que hacía bailar a las mujeres antes de matarlas abriéndolas en canal y arrancándolas las tripas.

A los habitantes se les llegó a marcar a fuego vivo como a las reses. Falangistas y moros hacías apuestas entre ellos, y en la Plaza de Penacho estos últimos se divertían abriendo la tripa de los prisioneros y metiendo la cabeza dentro.

Hasta tal punto llegó el salvajismo que el propio Franco ordenó a Yagüe que se detuviesen las castraciones; en efecto, los moros castraban a los cadáveres y los oficiales alemanes hicieron fotos de los cuerpos como “souvenir”. Pero se siguió realizando.

El general nacional-catòlic espanyol, Millán Astray, fundador de la Legión Española. Presidint l'acte, Francisco Franco "el carnicero del Ferrol", protegit per soldats mercenaris musulmans, protagonistes de les masacres més abominables perpetrades del bàndol protegit per l'esglèsia catòlica i pel Papa Pius XI


Masacre en la plaza de toros

Durante los días 14 al 15 de agosto se produjo el que fue quizá el episodio más trágico de toda la guerra. Miles de civiles fueron lidiados (sic) y rematados en la plaza de toros de Badajoz.

El horro de semejante carnicería ha sido históricamente ocultado por el bando vencedor y casi ha caído en el olvido. La Guerra Civil trae a la memoria los nombres de Gandesa, Guernika, Jarama, Brunete, Teruel, Guadalajara… pero no el de la ciudad extremeña, protagonista de un acontecimiento que pone los pelos de punta; de los 8.000 fusilamientos que hubo en la ciudad, más de la mitad sucedieron en el coso de Badajoz.

Muchos historiadores han minimizado los acontecimientos. Según Hugh Thomas la “cifra de muertos no llegaba a dos mil”; calculaba esta cifra a los veinte años del fin de la guerra y utilizaba fuentes oficiales del régimen que, entre otras cosas, olvidaron señalar que hasta se entregaron invitaciones para acudir a tan taurino festejo[7].

Yagüe ordenó el encierro de los prisioneros, la mayoría civiles, en el coso de la plaza de toros el día 14. En los tendidos se instalaron focos para iluminar la arena; en ese mismo tendido donde señoritos, falangistas, terratenientes, señoritas cristianas y devotas de la alta sociedad, monjas y frailes, entre ellos el citado padre Lomba, aguardaban impacientes la orgía de sangre que se avecinaba.

Entre los más despiadados destacó un sargento moro de nombre Muley que se colocó un traje de torero encima del suyo y comenzó la “faena”: usaba la bayoneta como estoque contra los prisioneros y los mataba clavándoles el hierro en la cara y en el cuello. Mientras, la gente de ley y orden daba los olés y los correspondientes aplausos cuando los prisioneros eran banderilleados.

El espectáculo duró toda la noche. Durante las primeras horas del día 15, el miliciano Juan Gallardo Bermejo le arrebató la bayoneta a uno de los legionarios-toreo y lo mató. En ese momento se retiraron de la arena moros y legionarios y comenzó un ametrallamiento masivo.

Durante largo rato silbaron las balas, hasta el extremo de que los tiradores fueron reemplazados en varias ocasiones. No más de dos o tres personas sobrevivieron de las más de 4.000 que se hacinaban en el foso y que fueron a parar a fosas comunes[8].

Al amanecer del día 15, se volvió a llenas la plaza de prisioneros y hacia las seis de la mañana comenzó un nuevo tiroteo de ametralladoras que duró dos horas.

Las tropas moras saquearon a los asesinados en busca de anillos (aunque hubiese que cortar dedos), cadenas e incluso arrancaban las muelas de oro a golpe de bayoneta.

Durante los días siguientes a la matanza en la plaza de toros, se siguió asesinando a numerosas personas que se recogían por la provincia o huidos que entregaba la dictadura portuguesa.

El 19 de agosto se estrenaron las nuevas autoridades de la ciudad en un acto público en el que fueron fusiladas 13 personas, siete españoles (entre ellos el alcalde Sinforiano Madroñero y el diputado socialista Nicolás de Pablos) y seis portugueses.

Tras la misa que celebraron los sacerdotes se realizaron los fusilamientos mientras la banda de música amenizaba el espectáculo. Los cuerpos estuvieron expuestos tres días y se les colocó un letrero que decía: “Estos son los asesinos de Badajoz”.

Tiempo después de todos estos acontecimientos, todavía continuaron las ejecuciones. Todos los días, a las doce de la mañana, en la Plaza de Penacho se asesinaba a los prisioneros mientras se oía el himno de Falange y la Marcha Real. Los habitantes eran obligados a contemplar el espectáculo; negarse equivalía a participar en el mismo. Fascistas portugueses vinieron desde Elvas para regocijarse con la función, en especial cuando, en vez de fusilar, los moros degollaban con la gumía.

Franco a Yagüe: "allí donde haya álguien que mee sangre, allí estás tú"

La prensa recoge la noticia

“Naturalmente que los hemos matado- me dijo-, ¿qué suponía Vd.? ¿Iba a llevar 4.000 prisioneros rojos en mi columna, teniendo que avanzar contra reloj? ¿O iba a dejarlos a mi retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?”. Esta fue la respuesta que dio Yagüe al corresponsal del New York Herald, John Whitaker.

Las primeras noticias de la matanza de Badajoz la dieron los periodista franceses Marcel Dany y Jacques Berthel y el periodista portugués Mario Neves.

En 1.937, el comandante McNeil Moss negaba los hechos basándose en el testimonio de dos voluntarios británicos de las tropas franquistas… que no se incorporaron a la guerra hasta el 9 de septiembre.

El periodista norteamericano Jay Allen publicó el día 25 de agosto la crónica “Masacre en Badajoz” en The Chicago Tribune y si bien utilizó información del bando franquista y además era partidario de éste, narró con veracidad lo que vio, por lo que los rebeldes le acusaron de “calumniador”:

“Esta es la historia más dolorosa que por mi azar me tocó realizar (…) Hubo fuego, hay cuerpos quemados. Cuatro mil hombres y mujeres han muerto en Badajoz desde que los legionarios extranjeros del general Francisco Franco y los moros treparon sobre los cuerpos de su propia muerte (…) miles fueron asesinados sanguinariamente después de la caída de la ciudad (…) desde entonces de 50 a 100 personas eran ejecutadas cada día. Los moros y legionarios están saqueando. Pero lo más negro de todo: la “policía internacional” portuguesa está devolviendo gran número de gente y cientos de refugiados republicanos hacia una muerte certera por las descargas de las cuadrillas rebeldes (…) Aquí [en la plaza de la catedral] ayer hubo un ceremonial y simbólico tiroteo. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas (…) Todas las demás tiendas parecían haber sido destruidas. Los conquistadores saquearon según llegaron. Toda esta semana los portugueses han comprado relojes y joyería en Badajoz prácticamente por nada (…) los que buscaron refugio en la torre de Espantaperros [torre medieval de Badajoz] fueron quemados y fusilados.”

“De pronto vimos a dos falangistas detener a un muchacho vestido con ropa de trabajo. Mientras le agarran, un tercero le echa atrás la camisa; descubriendo su hombro derecho se podían ver las señales negras y azules de la culata del rifle. Aún después de una semana se sigue viendo. El informe era desfavorable. A la plaza de toros fui con él. Fuimos entre vallas al ruedo en cuestión (…) Esta noche llegará el pienso para el “show” de mañana. Filas de hombres, brazos en aire. Eran jóvenes, en su mayoría campesinos, mecánicos con monos. Están en capilla. A las cuatro de la mañana les vuelven a llevar al ruedo por la puerta por donde se inicia el “paseíllo”. Hay ametralladoras esperándoles. Después de la primera noche se creía que la sangre llegaba a un palmo por encima del suelo. No lo dudo, 1.800 hombres- había mujeres también- fueron abatidos allí en doce horas. Hay más sangre de la que uno pueda imaginar en 1.800 cuerpos.”

“Volvimos al pueblo pasando por la magnífica escuela e instituto sanitario de la República. Los hombres que los construyeron están muertos, fusilados como ‘negros’ porque trataron de defenderlos. Pasamos una esquina, ‘hasta ayer había aquí un gran charco de sangre renegrida’, dijeron mis amigos. ‘Todos los militares leales a la República fueron ejecutados aquí, y sus cuerpos se dejaron durante días a modo de ejemplo’. Les dijeron que salieran, así pues, dejaron sus casas precipitadamente para felicitar a los conquistadores y fueron fusilados allí mismo, y sus casa saqueadas. Los moros no tenían favoritos.”

El 27 de octubre en“La Voz” de Madrid se daba a conocer lo sucedido. Lamentablemente no he tenido oportunidad de consultarlo.

[1] Este fue el primer puente aéreo militar de la Historia. Hitler declaró: “Franco tendría que erigir un monumento en honor de los Junkers 52. La Revolución española tiene que agradecer su victoria a estos aviones”.
[2] Juan Yagüe (1891- 1952). Militante falangista desde antes de comenzar la guerra y uno de los conspiradores en el golpe de julio de 1936. Fue siempre fiel a Franco pese a sus tendencias falangistas, si bien tuvo problemas en 1937 cuando se publica el Decreto de Unificación. En 1942 fue ascendido a teniente general.
[3] Entre los asesinos de la ciudad destaca el falangista José Luna Meléndez, que llegaría a ocupar la Vicesecretaría General del Movimiento.
[4] El periódico portugués “O Seculo” publicaba el 11 de agosto que en el pequeño pueblo de Almendralejo se había matado a 1.000 personas.
En Navas del Madroño, que tenía 600 habitantes, se han encontrado fosas con 76 cuerpos.
[5] Ildefonso Puigdendolas. Coronel de infantería; dirigió las columnas de milicianos que defendieron Alcalá de Henares y Guadalajara en los primeros días de la guerra. Posteriormentre le encontramos tratando de defender Badajoz de donde consigue escapar a Portugal; desde allí regresa a zona republicana. El 30 de octubre de 1936, mientras se encuentra combatiendo en Illescas (Toledo) es herido de muerte.
Su muerte sucede en extrañas circunstancias; su ayudante y testigo presencial de los hechos, Ángel Lamas Arroyo, expone en sus memorias la versión que doy a continuación (ni afirmo ni niego que sea cierta):
Puigdendolas fue asesinado por sus propios hombres cerca de Parla (Madrid) tras haber herido a un soldado y haber matado a un capitán de las milicias por haberse retirado de la posición asignada. Lamas Arroyo explica que Puigdendolas siempre tenía ese carácter con los milicianos.
{6] Tío del que tras la muerte de Franco fue presidente de la Junta de Extremadura y diputado nacional, Luis Ramallo.
[7] Hugh Thomas realizó una investigación en Badajoz en 1.959 y ofrece una cifra de 1.800 muertos en la Plaza de Toros. Este historiador niega que ocurriese todo lo que vamos a narrar a continuación.
[8] Uno de los supervivientes fue el comunista Juan Adriano Albarrán, que pese a haber recibido siete disparos, pudo salir arrastrándose y esconderse. Con el tiempo acabó viviendo en París. Creo que nunca quiso regresar a Badajoz.

Els generals sublevats, Franco i Millán Astray

Més dades sobre els crims nacional-catòlics (Vikipèdia)
Durante toda la jornada, se produjeron asesinatos por las calles de la ciudad, incluso de bebés de escasos meses, sobre todo a cargo de legionarios moros.[11] El mismo día 14, Yagüe ordenó el confinamiento de todos los prisioneros -la mayoría civiles- en la plaza de toros. Se instalaron focos en los tendidos para iluminar la arena, y esa noche, comenzaron las ejecuciones indiscriminadas y sin juicios previos. Según artículos publicados por los corresponsales de Le Populaire, Le Temps, Le Figaro, Paris-Soir, Diário de Lisboa y Chicago Tribune se produjeron ejecuciones en masa, y las calles aparecían sembradas de cadáveres.[12] Durante la primera jornada, existen testimonios de que hubo mil fusilados.[13] El periodista norteamericano Jay Allen, en su crónica para el Chicago Tribune habló de 1.800 víctimas (hombres y mujeres) sólo la primera noche.
El 15 de agosto, el enviado de Le Temps, Jacques Berthet, enviaba su crónica:
"alrededor de mil doscientas personas han sido fusiladas (…) Hemos visto las aceras de la Comandancia Militar empapadas de sangre (…) Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan en la Plaza de Toros. Las calles de la ciudad están acribilladas de balas, cubiertas de vidrios, de tejas y de cadáveres abandonados. Sólo en la calle de San Juan hay trescientos cuerpos (…)".[14]
El 18 de agosto, Le Populaire publicaba:
«Elvas, 17 de agosto. Durante toda la tarde de ayer y toda la mañana de hoy continúan las ejecuciones en masa en Badajoz. Se estima que el número de personas ejecutadas sobrepasa ya los mil quinientos. Entre las víctimas excepcionales figuran varios oficiales que defendieron la ciudad contra la entrada de los rebeldes: el coronel Cantero, el comandante Alonso, el capitán Almendro, el teniente Vega y un cierto número de suboficiales y soldados. Al mismo tiempo, y por decenas, han sido fusilados los civiles cerca de las arenas».[15]
El martes 18 de agosto, el Premio Nobel de Literatura francés François Mauriac, publicó en primera plana de Le Figaro un artículo sobre los sucesos de Badajoz que conmocionó a Europa. El 30 de agosto apareció en el Chicago Tribune el famoso artículo de Jay Allen (ver recuadro inferior), en el que narró con gran crudeza los terribles sucesos que había presenciado durante su estancia en la ciudad.
El periodista portugués Mário Neves fue uno de los testigos de primera mano de los sucesos de Badajoz, en las crónicas que remitió al Diário de Lisboa, algunas de las cuales fueron censuradas por el gobierno de António de Oliveira Salazar, afín al bando franquista.[16] Neves regresó a Portugal horrorizado por el espectáculo del que había sido testigo, y se juró no volver jamás a Badajoz, pero lo hizo en 1982, para recorrer los lugares donde presenció estos hechos en un documental para televisión.[17]
El método para las ejecuciones fue el fusilamiento o ametrallamiento indiscriminado en grupo de personas participantes en la defensa de la ciudad o sospechosas de simpatizar con la República. Fueron llevadas a cabo por los legionarios y regulares moros procedentes del norte de África, fuerzas de la Guardia Civil y mandos locales de Falange Española (sobre este punto hay diversas versiones que apuntan que los regulares moros no participaron en la represión, pues partieron inmediatamente al frente). Posteriormente, la mayoría de los cuerpos fueron quemados junto a las tapias del Cementerio de San Juan.[18] Según testimonios de algunos supervivientes, los fusilamientos se producían en grupos de 20, y luego se trasladaban los cadáveres en camiones al antiguo cementerio, donde eran incinerados y posteriormente depositados en fosas comunes.[19] También se produjeron fusilamientos en otras zonas de la ciudad. Entre los represaliados se encontraban hombres y mujeres afectos a la República, obreros, campesinos, militares que participaron en la batalla, autoridades locales o simples sospechosos.
Tras la caída de la ciudad, el alcalde Sinforiano Madroñero y el diputado Nicolás de Pablo, ambos socialistas, cruzaron la frontera y huyeron a Portugal, pero fueron localizados por efectivos del régimen portugués y entregados a las tropas franquistas, que los fusilaron en Badajoz el 20 de agosto, frente a un frontón y sin juicio previo.[20]
Posteriormente aparecieron testimonios, publicados el 27 de octubre por el diario La Voz, de Madrid, de que los fusilamientos en la plaza de toros fueron convertidos en una fiesta por los ejecutores, con público en sus gradas presenciando las matanzas, y que incluso algunas víctimas fueron banderilleadas y mutiladas, aunque este extremo nunca pudo ser verificado.[21] En cambio, sí existen evidencias del sadismo con que fue llevado a cabo el exterminio.[13] Tras conocer estos hechos, la propaganda franquista publicitó algunas leyendas y mitos para intentar ocultar la masacre, y algunos de los cronistas internacionales fueron desprestigiados o amenazados.[22]

Testimonios [editar]

Aunque debido a los años transcurridos apenas quedan supervivientes entre los testigos de estos sucesos, el historiador pacense Francisco Pilo localizó a varios de ellos y plasmó sus testimonios en uno de sus libros, Ellos lo vivieron, entre los que destaca el de un empleado del ayuntamiento:
La guardia civil fue a buscarlo a su casa a las tres de la madrugada del 15 de agosto, "porque había trabajo". (...) Uno de los civiles dijo que cogiera el camión del corral, que nos teníamos que ir a la plaza de toros. (...) A las tres y media llegaron a la plaza. "Dentro del ruedo, a mano izquierda, había varios muertos en fila y nos dijeron que los cargáramos en el camión y nos los lleváramos al cementerio". Volvieron a la plaza y dentro "había más muertos, pero no todos juntos, sino un montón aquí y otro más allá. Después supe que los sacaban por tandas y los iban fusilando. Aquel día dimos por lo menos seis viajes".[23] [24]

Consecuencias [editar]

La masacre de Badajoz tuvo una gran influencia en el desarrollo de la guerra. La publicación en la prensa extranjera de estos sucesos ocasionó que Franco a partir de entonces ordenase el cese de matanzas que pudieran tener gran trascendencia mediática y perjudicase la imagen de los sublevados, y por otro lado, la propaganda republicana publicitó enormemente este hecho, convirtiéndolo en justificante de otros sucesos posteriores, como las matanzas de Paracuellos.
A raíz de estos hechos, el oficial nazi Hans Von Funk, uno de los pocos militares de alta graduación alemanes que estuvieron presentes en las operaciones del Ejército Sur, envió un informe a Berlín en el que desaconsejaba el envío de tropas regulares alemanas a España, porque, textualmente: "él es un soldado acostumbrado a la lucha, que ha combatido en Francia durante la Gran Guerra, pero que jamás ha contemplado la brutalidad y la ferocidad con que el Ejército Expedicionario de África desarrolla sus operaciones. Por ello desaconseja el envío de tropas regulares alemanas a España, porque, ante tal salvajismo, los soldados alemanes se desmoralizarían."[25


Soldats feixistes de cacera humana pels aterrorits pobles del sud





LA MASACRE DE BADAJOZ
«Slaughter of 4,000 at Badajoz, City of horrors» por Jay Allen, Chicago Tribune
30 de agosto de 1936


Franco Bahamonde, el "carnisser del Ferrol", condecorat per l'esglèsia catòlica
amb l'ordre de Cristo Rey (1954)


“Esta es la historia más dolorosa que me ha tocado escribir. La escribo a las cuatro de la madrugada, enfermo de cuerpo y alma, en el hediondo patio de la Pensión Central, en una de las tortuosas calles blancas de esta empinada ciudad fortificada. Nunca más encontraré la Pensión Central y nunca querré hacerlo. Vengo de Badajoz, a algunas millas de aquí, en España. Subí a la azotea para mirar atrás. Vi fuego. Están quemando cuerpos. Cuatro mil hombres y mujeres han muerto en Badajoz desde que la legión y los moros del rebelde Francisco Franco treparan por encima de los cuerpos de sus propios muertos para escalar las murallas tantas veces empapadas de sangre. Intenté dormir. Pero no se puede dormir en una sucia e incómoda cama en una habitación que está a una temperatura similar a la de un baño turco, donde los mosquitos y los chinches te atormentan igual que los recuerdos de lo que has visto, con el olor a sangre en tu propio cabello y una mujer sollozando en la habitación de al lado”

“Miles fueron asesinados sanguinariamente después de la caída de la ciudad (.) desde entonces de 50 a 100 personas eran ejecutadas cada día. Los moros y legionarios están saqueando. Pero lo más negro de todo: la “policía internacional” portuguesa está devolviendo gran número de gente y cientos de refugiados republicanos hacia una muerte certera por las descargas de las cuadrillas rebeldes (.) Aquí [en la plaza de la catedral] ayer hubo un ceremonial y simbólico tiroteo. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas (.) Todas las demás tiendas parecían haber sido destruidas. Los conquistadores saquearon según llegaron. Toda esta semana los portugueses han comprado relojes y joyería en Badajoz prácticamente por nada (.) los que buscaron refugio en la torre de Espantaperros [torre medieval de Badajoz] fueron quemados y fusilados.”

“De pronto vimos a dos falangistas detener a un muchacho vestido con ropa de trabajo. Mientras le agarran, un tercero le echa atrás la camisa; descubriendo su hombro derecho se podían ver las señales negras y azules de la culata del rifle. Aún después de una semana se sigue viendo. El informe era desfavorable. A la plaza de toros fui con él. Fuimos entre vallas al ruedo en cuestión (.) Esta noche llegará el pienso para el “show” de mañana. Filas de hombres, brazos en aire. Eran jóvenes, en su mayoría campesinos, mecánicos con monos. Están en capilla. A las cuatro de la mañana les vuelven a llevar al ruedo por la puerta por donde se inicia el “paseíllo”. Hay ametralladoras esperándoles. Después de la primera noche se creía que la sangre llegaba a un palmo por encima del suelo. No lo dudo, 1.800 hombres- había mujeres también- fueron abatidos allí en doce horas. Hay más sangre de la que uno pueda imaginar en 1.800 cuerpos.”

“Volvimos al pueblo pasando por la magnífica escuela e instituto sanitario de la República. Los hombres que los construyeron están muertos, fusilados como ‘negros’ porque trataron de defenderlos. Pasamos una esquina, ‘hasta ayer había aquí un gran charco de sangre renegrida’, dijeron mis amigos. ‘Todos los militares leales a la República fueron ejecutados aquí, y sus cuerpos se dejaron durante días a modo de ejemplo’. Les dijeron que salieran, así pues, dejaron sus casas precipitadamente para felicitar a los conquistadores y fueron fusilados allí mismo, y sus casas saqueadas. Los moros no tenían favoritos.”

Chicago Tribune, 30 de agosto de 1936

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_Badajoz


....i 9 anys després:

L'arquebisbe de Burgos, Pérez Platero, departeix amicalment amb el general Yagüe. L'Esglèsia al costat del terror i en contra del missatge de Crist!. "Francisco Franco, Caudillo de España por la Gràcia de Dios!



Text bíblic dels Deu Manaments


Aquest és el text d'Èxode 20:2-17: (de la versió catalana Bíblia del 2000):

«Jo sóc el Senyor Etern, el teu Déu, que t'he fet sortir de la terra d'Egipte, de la casa de servitud. No tindràs altres déus davant meu. No et faràs escultura ni cap imatge del que hi ha dalt del cel, ni del que hi ha a baix a la terra, ni del que hi ha a les aigües de sota de la terra. No et prosternaràs davant seu ni els prestaràs culte, perquè jo, el Senyor Etern, sóc el teu Déu, un Déu gelós, que castigo la iniquitat dels pares en els fills, fins a la tercera i la quarta generació d'aquells qui m'odien; però mantinc la misericòrdia per a mil generacions amb aquells qui m'estimen i guarden els meus manaments. No prendràs en fals el nom del Senyor Etern, el teu Déu; perquè el Senyor no tindrà per innocent el qui pren el seu nom en fals. Tingues present que has de santificar el dia del dissabte. Sis dies treballaràs per a dur a terme tota la teva feina, però el dia setè és de descans, dedicat al Senyor, el teu Déu. No facis cap feina; ni tu, ni el teu fill, ni la teva filla, ni el teu servent, ni la teva criada, ni el teu animal de càrrega, ni el foraster resident als teus dominis. Perquè el Senyor en sis dies va fer el cel i la terra, el mar i tot el que s'hi mou, i va descansar el dia setè. Per això el Senyor va beneir el dissabte i el va consagrar. Honra el pare i la mare, a fi que els teus dies siguin perllongats damunt la terra que el Senyor, el teu Déu, et dóna. No mataràs. No cometràs adulteri. No robaràs. No alçaràs fals testimoni contra el teu proïsme. No cobdiciaràs la casa del teu proïsme, ni cobdiciaràs la muller del teu proïsme, ni el seu servent, ni la seva criada, ni el seu bou, ni el seu ase, ni res del que pertany al teu proïsme».


Els deu manaments que s'ensenyen en el catecisme oficial catòlic són:

1. Estimaràs Déu sobre totes les coses.
2. No diràs el nom de Déu en va.
3. Santificaràs les festes.
4. Honraràs pare i mare.
5. No mataràs.
6. No faràs accions impures.
7. No robaràs.
8. No diràs falsos testimonis ni mentiràs.
9. No consentiràs pensaments ni desitjos impurs
10. No desitjaràs els béns del teu proïsme

5 comentaris:

Gabriel ha dit...

Què podem fer davant la ignomínia i la vergonya?
Aquest país tan nostre i tan boig no conseguirà ser una Democràcia Madura fins que pugui evitar que passin aquestes paradoxes.
Com és que països com Alemanya fa molts i molts anys es va poder fer una política molt clara per condemnar el nazisme i els seus hereus i en canvi a Espanya encara sigui possible que el principal òrgan ideològic de l'antic règim (la Falange i els seus derivats) pugui seguir existint com a pseudo-partit i pugui presentar-se a les eleccions?
Davant tot plegat, m'afegeixo al teu clam:
vergonya, cavallers, vergonya!

Manel des de l'Exili ha dit...

Fàstic veure com aquesta gent son els pares de la constitución espanyola.

Hauriem de crear una causa al Facebook , traduir-lo a l'anglès i donar-ho a coneixer als més joves.

Quico Ventalló ha dit...

Gabrieli Manel, el que no hem de fer és callar mai; el nostre silenci és la seva victòria

Albert B. i R. ha dit...

Amb tanta brutalitat m'han vingut ganes de vomitar i tot. No, no podem callar mai. Ells intenten silenciar-nos tot el que poden.

obat herbal bronkitis ha dit...

La seva Blogger increïble, vaig tenir la sort de visitar aquest bloc